Querido lector,
“El día de mi 35 cumpleaños es la muerte. Sin saber siquiera si todavía tengo algo que demostrarle al mundo, que soy una mujer como cualquier otra (…) Que incluso tiene hijos. Como lo prescribe la prensa. Pero cada uno lleva la vida que debe llevar, y todo eso no funciona en mi caso. No soy dulce, no soy amable, no soy una pija.Tengo subidones de hormonas que me causan estallidos de agresividad. Si no viniera del punk-rock, me avergonzaría de lo que soy. Incapaz de adaptarme hasta ese punto. Pero vengo del punk – rock y estoy orgullosa de no lograrlo”.
Teoría King Kong – Virginie Despentes
***
La primera vez que leí Teoría King Kong – porque de hecho la leí muchas veces- sentí un gran alivio. Cómo si siempre hubiera tenido una mirada interna sobre la vida que solo encontró representación en las palabras de Virginie Despentes.
Una mirada autobiográfica pero no por eso poco global, atenta a los problemas del Siglo XXI, atenta al mundo del arte, del cine, y sus devenires. Atenta a las imágenes que se producen y reproducen y que conforman un modelo de mujer, que como planteará Virginie: no existe.
Además de satisfacción, leer la Teoría King Kong emociona y se mete, sin pedir permiso, en los intersticios de la mente.
Un grado de satisfacción muy similar fue el que percibí al ver la obra Una mujer llena de vicios de Alexandra Von Hummel. Primeramente siempre es un placer ver dos mujeres en escena desterrando mitos, estereotipos y contando su verdad. Y en segundo lugar porque las actuaciones realmente son buenas y la obra, por contener más diálogo que acción sobre la escena, se vuelve llevadera y emocionante.
Conozcamos a las actrices:
Patricia Rivadeneira (1964) es actriz y gestora cultural, ampliamente conocida en Chile por su participación en cine, teatro, así como televisión. En el periodo 2001-2006 fue agregada cultural de la embajada de Chile en Italia, mientras que entre 2007 y 2011 ocupó el cargo de directora cultural del Instituto Ítalo-Latinoamericano de Roma. Asimismo fue condecorada con la Orden de la Estrella de la Solidaridad Italiana por su contribución a la difusión de la cultura y el arte entre Chile e Italia.
Alexandra Von Hummel (1974) es actriz, docente y directora. Cofundadora de La María, una de las compañías más relevantes y prolíficas del teatro chileno contemporáneo con obras que han tenido presentaciones en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica y Japón. Asimismo ha actuado en destacadas series y películas de su país.
Como les decía, las actrices aparecen sentadas, vestidas de la misma manera pudiendo dar a entender que son la misma persona. El hilo que une las acciones podría pensarse como la confesión. La confesión de haber sido trabajadora sexual, la confesión de haber sido violada. La necesidad de reafirmarse creando arte y trastocando la industria pornográfica. La voz erigiéndose como el elemento central de la obra: implora una escucha activa, seduce con gemidos, se quiebra para entonar a duras penas el himno de la confidencia.
Hay un fragmento en particular de Teoría King Kong que quiero traer:
“Después de unos años de buena, leal y sincera investigación he acabado llegando a esta conclusión. La feminidad: puta hipocresía. El arte de ser servil. Podemos llamarlo seducción y hacer de ello un asunto de glamour. Pero en pocos casos se trata de un deporte de alto nivel.
En general, se trata simplemente de acostumbrarse a comportarse como alguien inferior. Entrar en una habitación, mirar a ver si hay hombres, querer gustarles. No hablar demasiado alto. No expresarse en un tono demasiado categórico. No sentarse con las piernas abiertas. No expresarse en un tono autoritario. No hablar de dinero. No querer tomar el poder. No querer ocupar un puesto de autoridad. No buscar el prestigio. No reírse demasiado fuerte. No ser demasiado graciosa. Gustar a los hombres es un arte complicado, que exige que borremos todo aquello que tiene que ver con el dominio de la potencia”.
Esto me recuerda a que una vez leí que el color rosa, tiende a crear una energía menos libidinosa, más tranquila. Como si el sometimiento al que el patriarcado nos convoca se filtre ya desde que somos pequeñas en el color que pretenden que le asignemos a nuestra ropa.
Luego, claro está, el tema de la competencia. En un mundo patriarcal no ves a tus compañeras como hermanas, sino como potenciales rivales. Una forma de mantenernos alejadas, extranjeras de nosotras mismas, segregadas.
Pero la obra de Von Hummel va más allá. Interroga nuestros valores, nuestros gustos. Aquello que siempre hemos creído es natural. Y lo hace utilizando el humor y el asombro como armas principales.
***
-¿Por qué la Teoría King Kong?
-Alexandra Von Hummel: Este proyecto fue impulsado por Patricia Rivadeneira, actriz, productora y gestora del proyecto. Ella había actuado en una versión argentina donde los 4 capítulos que contiene el texto fueron interpretados por actrices distintas, y quedó con ganas de más. En ese momento me convocó a mí y a otra actriz (pues originalmente Antonia Zegers interpreta el rol que yo tomé en Buenos Aires). Patricia quería retomar el texto desde otro lugar y llevarlo a escena con dos actrices, lo que representó un desafío ya que Teoría King Kong es un texto personal, por lo que uno pensaría que es una sola mujer.
-¿Existieron resistencias de tu parte al momento de adaptar un texto tan potente y crudo como el de Despentes? ¿Y resistencias ajenas?
-No sé si llamarlo resistencia, más bien nos parecía complejo llevarlo al teatro sin que se volviera discursivo, probamos distintas opciones, pues cuando uno lee el texto, va y viene, relacionas lo que vas leyendo con tus experiencias y sensibilidad, a veces te hace sentido, otras se abren preguntas en las que no habías pensado, puedes estar de acuerdo o en desacuerdo, etc., el tiempo de la lectura es distinto al del teatro; cuando leo puedo detenerme y luego retomar, en el teatro el tiempo no se detiene. Había que pasarlo por el cuerpo, más que decir se trata de ejercer el texto sobre la otra y así movilizarla, contradecirla, sumarse.
-Las dos actrices parecen representar dos momentos distintos en la vida de la escritora…
-Para nosotras es la misma que va y viene, puede que en algunos momentos se lea como momentos distintos pero poco a poco van confluyendo en una misma experiencia, que va más allá de lo individual. Repiten textos. Hacia el final escuchamos una misma experiencia en dos cuerpos distintos. Una vez que fuimos avanzando en los ensayos pudimos nombrar lo que hacíamos, y pensar que ambas eran, al mismo tiempo, la que fueron, la que están siendo y el germen de la que serán. En nuestros cuerpos el tiempo está contenido y nos condicionan, estoy siendo producto de lo que fui, y el devenir hacia la que seré, se encuentra en la relación entre las dos anteriores. Es un ir y venir. El cuerpo está vivo y por lo mismo es convulso, es imposible de encasillarlo en una sola posibilidad. Hay una frase de Jean Luc Nancy que me encanta que dice ¿cuánto cuerpos caben en un cuerpo? Extrapolando esta frase a la obra y a la experiencia individual y colectiva a la que se refiere Despentes, podría decirse que en nuestros cuerpos viven los de otras.
-¿Por qué creés que para hablar de feminismo es necesario nombrar la violación?
-No podría decirte que siempre sea necesario, pero sin duda la violación es una amenaza constante para todas. En esta ocasión, había que pasar por la violación, pues lo que desata Teoría King Kong, las experiencias, preguntas y reflexiones que contiene son gatilladas por la violación sufrida por Despentes. Es este hecho -y no otro- lo que, según ella misma señala, la constituye. De hecho tomamos la frase con que reflexiona sobre a su violación para cerrar el espectáculo: “es al mismo tiempo lo que me desfigura y lo que me constituye”.
La violación en el libro de Despentes trasciende su experiencia personal, a partir de la suya la piensa en términos sociales y la nombra como un mecanismo de control, como la raíz de la sumisión ante el patriarcado, donde ante potencialidad de ser violadas, obedecemos un mandato que nos reprime.
***
-¿Por qué el deseo sexual femenino y la mirada de las mujeres sobre el mismo es históricamente reprimido?
-Patricia Rivadeneira: El deseo nos da autonomía, poder, libertad. El deseo sexual es voraz no respeta límites, no se somete. Son las hembras mamíferas las que eligen al macho para aparearse, me imagino que para los hombres esto es algo insoportable, cuando se dieron cuenta que la procreación y los hijos eran una decisión de las mujeres, crearon reglas para reprimirnos. Es todo un asunto de poder y dinero. Y las mujeres hemos sido cómplices de esto, nos hemos doblegado frente a la tiranía de las religiones y el patriarcado.
-¿Qué modificación en la mirada sobre la femineidad te gustaría que se extraiga a la salida de tu obra?
-Alexandra: En general no pienso en qué quiero que se extraiga de una obra, nunca he partido desde ahí, no se trata de qué quiero decir sino de qué me interesa tensionar, lo que esa tensión provoque es asunto de cada cual. No quiero modificar de alguna forma específica, no busco hacer pensar a otros de una determinada manera, busco más bien excitar el pensamiento.
-¿Por qué el teatro?
-Patricia: Es el espacio más seguro y a la vez filoso donde miramos nuestras conductas como especie. Podemos arriesgarnos, correr peligros emocionales, mentales y físicos sin daño. El lugar en donde nos narramos los unos a los otros, donde los “tabú”, los pecados, los secretos pueden ser vistos, analizados, sentidos con el derecho que dan las reglas del arte.
***
Las transposiciones no siempre son fáciles pero Una mujer llena de vicios, logra imponerse en la escena para brindarnos lo mejor de las palabras de Virginie.
¿Ya leyeron el libro? ¿Vieron esta obra? ¡Qué están esperando!
Esta semana en el portal de Ornitorrinco:
Trufas en la Patagonia: la huella que no tiene precio – por Pablo Bassi.
¡Feliz domingo!
Sofí
Sofía Gómez Pisa es periodista y escritora. Escribe la newsletter "La batalla cultural" domingo de por medio por Ornitorrinco.